¿Eres tu propia causa?
Cada quien es su propia causa, asumiendo la responsabilidad de su propio pensamiento para causar, producir o generar todo lo concerniente a su desarrollo. Ser tu propia causa es mantenerte en la posición de control, de gobierno, para generar los pensamientos y sentimientos adecuados con el fin de lograr una meta u objetivo.
Si consideras que la causa de todo es mental; y que tu desarrollo es individual, comprenderás que sólo tú, mediante tu pensamiento, causas o produces para ti; sin la intervención de factores externos.
Cuando mantienes tu propia causa, entiendes, perdonas y rechazas los insultos o acciones de otros, por eso es indispensable que sepas, entiendas y aceptes como verdad absoluta que tu eres tu propia causa, en todo momento y para todo, porque ésta es una parte importante de tu base para razonar, que te permitirá lograr en forma venturosa tus grandes objetivos en la vida.
Cuando tratas de abandonar tu posición de causa, encontraras que estas imposibilitando a llegar a conclusiones, y que aceptaras las conclusiones de otros sin asumir tu responsabilidad, y por ello no podrás producir lo bueno para ti, ya que eres afectado por el pensamiento y acción de otros.
